BAÑARSE

Existen varios modelos de personas, infinitos, tantos como individuos hay en el mundo. Hoy me gustaría hablar sobre una de las características que me ha llamado la atención en estos últimos días y está relacionado con la forma de vivir la vida.

Para explicar mejor lo que quiero transmitiros he utilizado la metáfora del baño. Para ello he diferenciado dos grupos a muy grandes rasgos: “Los que se bañan guardando la ropa y los que se bañan en pelota picada, entregándose a la experiencia completamente”.

Yo pertenezco a este último.

Comencemos con el primero. Los que se bañan guardando la ropa pueden hacerlo de varias formas: dejar la ropa en la orilla mientras se meten en el agua. Con lo que su cuerpo está en el agua y su atención pendiente de la ropa que han dejado fuera, con todas las preocupaciones que eso implica para la mente (espero que nadie me la robe, me doy un baño rápido y me salgo, etc). También pueden meterse en el agua sosteniendo la ropa por encima de sus cabezas, de esta manera su baño se limita a poco más que un hasta el cuello (que es como van también en la vida) y la incomodidad de mantener los brazos en alto para que el agua no empape la ropa. O bien, pueden optar con bañarse con la ropa puesta, con lo que la incomodidad se manifiesta en el cuerpo al no tener libertad de movimientos para nadar con soltura en el agua. En cualquiera de estos casos el disfrute es “cero” patatero.

He destacado algunos ejemplos, aunque seguro que a vosotros se os ocurre alguno más. Acepto propuestas.

Luego están los que como yo, se tiran a la piscina, al mar, al lago, al rio, o a cualquier espacio que contenga agua, incluidos charcos, desnudos completamente. Libres para bucear, saltar, sumergirse, hundir la cabeza y sentir el frescor del agua en sus rostros. Somos aquellos que nos entregamos al disfrute del momento presente plena y conscientemente. La ropa la hemos dejado en la orilla, y confiamos que cuando salgamos del medio acuoso seguirá allí, y si no estuviera, tampoco nos importa mucho, deducimos que otros la necesitarían más que nosotros en ese momento.

Por cierto, hay otro grupo importante que se me había olvidado nombrar: aquellos que ni siquiera se bañan, porque el temor de no saber que hay ahí dentro o la seguridad de estar fuera con la ropa, les impide moverse del sitio y experimentar vivencias nuevas, frescas y enriquecedoras, por no hablar del miedo al disfrute, que creerme que existe. Hay tanta gente que tiene miedo a ser feliz que ha hecho un pacto con el sufrimiento para seguir viva.

Esta metáfora de los bañistas la podemos trasladar a la forma de vivir la vida.

Unos no se entregan a la experiencia que estén viviendo, sea la que sea, por miedo al dolor, al sufrimiento, a la perdida, a lo desconocido… y otros nos entregamos a la vida vivienda con intensidad, disfrutando de lo que toque en cada momento, si en ese momento toca baño, pues a bañarse; si toca tomar el sol, a tomarlo; y sabiendo que la vida, a veces, duele. Y no por ello dejamos de vivirla, es más, nos sumergimos en ella, aceptando en cada momento lo que es, nos guste o no, lo que veamos o sintamos.

La vida es un regalo, mejor dicho, un bendito regalo. Y esta para vivirla con todos los sentidos. Esta para pringarse en ella, esta para mancharse, esta para deleitarnos, esta para gozarla, esta en definitiva, para vivirla.

Así que te invito a que pruebes la experiencia de tirarte a la piscina de la vida sin ropa que te moleste y te impida nadar libremente en ella. ¡Merece la alegría hacerlo! Lo digo por experiencia vital.

 

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¿Te gustaría vivir desde tu centro?

Articulo publicado en  https://telocuentomagazine.com/vivir-desde-tu-centro-encontrar-equilibrio/

Hace un tiempo cuando escuche de un extraordinario ser humano la frase “Vuelve a tu centro, Cristina” me sonó a chino mandarín del siglo pasado. ¿Volver a mi centro? ¿Qué centro? ¿El centro estomacal? ¿El centro abdominal? ¿El centro cardíaco? ¡¡¡¿Qué centro por Dios?!!!

Ahora, pasados varios años, soy yo misma quien me repito interiormente, muy a menudo, esta frase: Vuelve a tu centro, Cristina.

Y la mayoría de las veces funciona con una simple y profunda respiración consciente. Otras me cuesta varios minutos de respiraciones; y las menos, tengo que cerrar los ojos, aislarme del exterior, alejarme de aquella situación que me está incomodando, para no soltar algún improperio del que luego me arrepienta…. Como ves voy mejorando con la práctica.

La respiración es la herramienta que utilizo tras meses y años de entrenamiento. Una simple y serena respiración… esa es la que me sitúa ahí, en mi centro.

Te preguntarás ¿Y cuál es tu centro? Sigue leyendo

¿Qué le das tú a la vida?

El otro día preste atención a algo que hacemos muchos de nosotros y en concreto yo, desde hace un montón de años y no me había dado cuenta de la importancia de una pregunta, en un determinado momento y del peso de la respuesta.

Te cuento.

Cuando me encontraba por la calle con algún conocido o bien llamaba a algún amigo que hacía tiempo que no sabía de él, una de las preguntas habituales en la conversación era ¿Qué tal te va la vida? o ¿Cómo te trata la vida? a lo que las respuestas eran muy variadas, dependiendo de con quien hablara.

Estas iban desde: Uffff es una mierda todo, nada me sale bien; trabajando un huevo de horas para ganar un sueldo ridículo; ¡pues ya ves el panorama: corrupción por todos los lados y nosotros aquí sosteniendo esas situaciones de los políticos!; voy tirando, haciendo lo que me dejan para poder vivir; ¡Sobreviviendo!, sin tiempo para ver a mis hijos salvo cuando están dormidos; Intentando llegar a fin de mes como puedo, etc., etc., etc. Sigue leyendo

Trascender el miedo

Hace unos meses a través de mi pareja llego a mi vida, Ernesto, el fundador y creador de la revista digital “TE LO CUENTO MAGAZINE“. Por aquel entonces me propuso escribir artículos relacionados con el bienestar, bienser, crecimiento personal y transpersonal, etc.

Al principio he de reconocer que la idea creo en mi confusión.

Por un lado, sentía una gran ilusión de poder colaborar con él haciendo algo que desde pequeña me apasionaba: dar rienda suelta a la creatividad a través de la escritura.

Por otro lado, sentimientos relacionados con la valía, el merecimiento y muchos más, hicieron acto de presencia para boicotear el primer paso hacia la realización de un sueño anhelado desde hacia décadas. Ahora lo nombro como miedo, a día de hoy no sabría decir si miedo al fracaso o al éxito, aunque estoy haciendo el trabajo adecuado para averiguarlo.  Sigue leyendo

Cuando…

Cuando dejas de sentir carencias, todas las cosas vuelven a ti.

Cuando cesas de pelearte con el mundo, todos se acercan para hablarte de amor.

Cuando aceptas, transformas.

Cuando te atreves a intentar lo nuevo, desaparecen los condicionamientos y las limitaciones y la vida te sorprende.

Cuando te vuelves blando como el agua, penetras todos los poros de la tierra.

Cuando comienzas a mirarte, desaparece el mundo. Sigue leyendo

Reír con el error

Quiero compartir contigo lo que me ha ocurrido esta mañana.

He llegado a emocionarme profundamente ante las respuestas de aquellos que estaban detrás de la recepción de un mensaje de WhatsApp. He sentido la sinergia de una energía compasiva ante el error del otro. Y por supuesto las risas, el humor y la comprensión de que errar es de humanos.

Esta mañana, como cada mañana desde hace varios años, envié a mis contactos un mensaje de WhatsApp con “la frase del día”. La de hoy era “Aquel que se entrega al máximo, que se siente libre, ama al máximo”.

Por una equivocación al manejar la lista de difusión en el copia y pega; o por no haber estado muy atenta; o porque la nueva actualización de WhatsApp ha cambiado su estructura, o por lo que haya sido, lo que ha sucedido es que he mandado dos veces el mismo mensaje al grupo de difusión.   Sigue leyendo

PRIMAVERA 2018

Con la llegada de la primavera, necesitamos renovarnos tras el periodo de introspección que la energía invernal nos aporta. Este año recibiremos el equinoccio el día 20 de Marzo a las 17:15h. Aunque, he de confesar, que ni la naturaleza, ni nuestro estado de ánimo, están aún preparados para ese despliegue de vitalidad que la primavera trae.

¡¡¡Si esta mañana estaba nevando en Madrid!!!!

Algunos de nosotros seguimos sintiendo en nuestro interior, los últimos coletazos de recogimiento que todavía nos demanda nuestro cuerpo. Cada uno, a su ritmo, ira dando paso a esa  potente y creativa energía que la amada primavera nos regala.

Es un momento mágico y especial, que muchas personas esperan con ganas, para renacer, recobrando la vida, saliendo a las calles, vistiendo otros colores, reuniéndose los amigos en el exterior y activando una energía de sociabilidad que nos invita a manifestarnos fuera de nuestros hogares, salir de nuestras cuevas; al igual que hacen los animales dejando su hibernación y poniéndose en movimiento con sus crías; o las flores abandonando sus capullos para emerger en una maravillosa explosión de belleza que nos regalan de una forma tan altruista; o los pájaros que nos envuelven con sus dulces cantos, para ayudar a la naturaleza en su crecimiento hacia la expansión.

En general, si observamos  nuestro alrededor, parece que todo comienza a cobrar vida, y nosotros nos unimos a ese ritmo de vitalidad y alegría, que la primavera nos muestra en todo su esplendor.

Os invito a realizar un ritual que os ayude a limpiar energías que ya sintáis caducas en vuestro interior y abriros a algo nuevo. El equinoccio es una vuelta a la luz, y el de primavera, en particular, nos conecta con la creatividad y la fertilidad.

¡¡¡¡¡ Feliz primavera!!!!

A MI PADRE

Hace tres años murió mi padre. Hizo su transición desde el más absoluto silencio, sin dar guerra, al igual que había pasado por la vida. Respetuoso con los que le acompañábamos ese día.

Aún hoy le sigo agradeciendo, que no hubiera drama en su muerte, sino una entrega a lo que había y no se podía cambiar. Fue una de las mayores lecciones de aceptación y dignidad que me enseño.

Hoy, en el día del padre, en honor a su memoria, le recuerdo más cercano que nunca. Presente a pesar de la ausencia física. Una parte de él vive en mí, la siento y siendo consciente de ella, la honro diariamente en mis gestos de valentía, coraje, honestidad, bondad, justicia y equidad. Él está en cada uno de ellos, le reconozco a través de ellos y me siento muy agradecida por su entrega.

Apenas recuerdo su voz, esto me entristeció durante algún tiempo, hoy sé que no me hace falta. Visualizo su imagen con los ojos cerrados y muchas veces aparece borrosa, entonces recurro a las fotografías para activar el recuerdo. Sigo guardando sin lavar el chaleco que llevo puesto sus últimos días, aunque sé que su olor desapareció hace mucho tiempo. Todos los recuerdos, vivencias, experiencias que pase con él, están archivadas en mi mente, aunque no las recuerde. Sin embargo, el TE QUIERO que pronuncio aquel día que salía de casa al traerme a mis hijos, esta latente y vivo como aquel día. Y con eso me basta. Lo guardo en mi corazón como un tesoro y lo utilizo como motor de arranque en los días que más flojeo de ánimos.

Tuve un padre perfecto en su imperfección y me enorgullezco de él.

¡Feliz día papa!

El nombre y su secreto

Hace unos días me envío mi prima un video de Youtube que me resulto muy interesante y comparto con vosotros por si queréis echarle un vistazo “El secreto detrás del nombre”. Habla de los nombres propios, de la importancia de saber su significado, saber quién ha elegido tu nombre, qué estado emocional tenía esa persona en ese momento para elegirlo, y muchísimas cosas más.

Me quede enganchada a él y lo escuche enterito de una sentada.  Según iba avanzando el audio se iban despertando en mi la curiosidad de averiguar más  sobre mi nombre, los apodos que me habían llamado a lo largo de los años, las posibles variaciones del mismo etc. Y comencé a investigar sobre él. Como si de un juego se tratara hice el ejercicio que se proponía en el vídeo, utilizando diferentes palabras y averiguando su significado. Fue divertido a la vez que enriquecedor, el encontrar toda esa información que está detrás de un aparente simple nombre.

Hoy me acerque a casa de mi madre a tomar un café con ella y hacerle preguntas sobre el tema, estaba segura que me daría una información valiosísima, como así fue. Sigue leyendo

Una segunda oportunidad

Hacía más de un año que no nos veíamos y cuando le mire a los ojos y vi su brillo, intuí que algo importante quería compartir conmigo. No era un brillo habitual en él. Sus ojos emocionados por el encuentro, expresaban una alegría interna que no se puede expresar con palabras.

Nos sentamos en la cafetería, era cálida y acogedora. Eso nos dio el espacio adecuado para irnos abriendo a una comunicación sincera y fluida, aunque he de reconocer, que al principio nos escudamos tras nuestras tazas de café, hablando de trivialidades.

Poco a poco, nos fuimos relajando, entre risas y bromas, emergió aquello que inútilmente las personas intentamos ocultar tras una máscara de aparente fortaleza: la vulnerabilidad. Sigue leyendo